Guía para comprar tu cubrecama queen de verano ideal

En Arredo creemos que descansar bien también tiene que ver con elegir los textiles adecuados para cada estación. Cuando llegan los días de calor, renovar la ropa de cama no es solo una cuestión estética: un cubrecama queen de verano puede hacer una gran diferencia en cómo dormís, cómo se ve tu cuarto y cómo se siente tu descanso.

Si estás pensando en cambiar el tuyo, esta guía te va a ayudar a elegir el cubrecama ideal para el verano, teniendo en cuenta medidas, materiales y estilo.

¿Qué tener en cuenta al elegir un cubrecama queen de verano?

No todos los cubrecamas son iguales, y en verano hay algunos aspectos clave que conviene priorizar:

1. El material
Para los meses de calor, lo mejor es optar por telas livianas y frescas. Algodón, microfibra liviana o mezclas respirables permiten una mejor circulación del aire y evitan la sensación pesada durante la noche. Además, son materiales fáciles de lavar, ideales para el uso diario.

2. El peso
Un cubrecama de verano debe ser liviano. A diferencia de los acolchados, no necesita relleno grueso. Su función principal es vestir la cama y brindar una cobertura suave, sin dar calor de más.

3. La textura
Las superficies lisas y los tejidos livianos aportan frescura visual y táctil. En verano, menos es más: texturas simples ayudan a que el dormitorio se sienta más aireado y relajado.

¿Cuál es la medida de un cubrecama queen?

Una de las dudas más comunes al momento de comprar es el tamaño. La cama queen suele medir aproximadamente 160 x 200 cm, pero el cubrecama debe ser más grande para cubrir bien los laterales y el pie de la cama.

Las medidas habituales de un cubrecama queen rondan los 230 x 250 cm, aunque pueden variar según el modelo y el diseño. Siempre es recomendable chequear las medidas exactas para lograr una caída prolija y una cama bien vestida.

Comprá el cubrecama queen ideal para vos.

¿Qué diferencia hay entre un acolchado y un cubrecama?

Aunque muchas veces se usan como sinónimos, no son lo mismo:

  • Acolchado: tiene relleno y mayor peso. Es ideal para el invierno o climas fríos.
  • Cubrecama: es más liviano, sin relleno o con uno muy fino. Perfecto para primavera y verano.

En los meses de calor, el cubrecama se convierte en el aliado ideal: aporta abrigo justo, sin generar exceso de temperatura.

Colores y diseños: claves para el verano

El verano invita a renovar el dormitorio con una paleta más clara y fresca. Tonos como el blanco, el beige, el gris claro, un arena o los pasteles ayudan a generar una sensación de amplitud y luminosidad. Si preferís algo con más personalidad, los estampados suaves o los diseños geométricos livianos suman estilo sin recargar.

En Arredo vas a encontrar cubrecamas queen pensados para combinar con sábanas, almohadones y mantas livianas, logrando un conjunto armonioso y funcional.

Un detalle que cambia tu descanso

Elegir un buen cubrecama de verano no es solo una decisión práctica: es una forma de adaptar tu casa a la estación y cuidar tu descanso. Elegir materiales livianos, medidas correctas y diseños que transmitan frescura hace que tu dormitorio se sienta más cómodo y listo para el calor.Porque crear hogar también es saber elegir lo que te acompaña cada noche.

Últimas rebajas de temporada: renová tu hogar con increíbles descuentos

¡Las rebajas de temporada están en su última etapa! Es tu momento para renovar tu hogar con descuentos de hasta un 50% OFF. ¡No te pierdas esta increíble oportunidad de transformar cada rincón de tu casa antes de que las ofertas se terminen el 12 de marzo!

Sigue leyendo